Las exportaciones españolas alcanzaron en 2020 los 261.175,5 millones de euros, mientras que las importaciones alcanzaron los 274.597,5 millones de euros.

Han conseguido recuperarse progresivamente y situarse a niveles similares a los de hace un año con un 90% del valor exportado en 2019, aunque destaca que en diciembre de 2020 las exportaciones españolas superaron el valor exportado en el mismo mes del año anterior.

A pesar de la difícil situación económica global a causa de la pandemia, el número de exportadores regulares en España ha continuado aumentando (4,1%) hasta superar los 55.000, un nuevo récord histórico. Supone un incremento de más del 42,2% desde 2010.

Muchas empresas se han visto obligadas a buscar nuevos nichos o nuevos mercados para compensar la desaparición o reducción de pedidos de algunos clientes habituales.

En este sentido, el Seguro de Crédito a la Exportación juega un papel crucial. Este seguro es un instrumento financiero mediante el cual se da cobertura a diferentes riesgos asociados a los créditos derivados de las operaciones de exportación, tanto el riesgo de crédito comercial del propio deudor como el de carácter político del país de destino de la venta.

Es evidente que para penetrar y mantenerse con éxito en otros mercados es imprescindible tener un buen producto a buen precio, pero también es capital ser generoso en la financiación con los clientes para ser competitivo.

Gracias al Seguro de Crédito a la Exportación, la empresa se beneficia de una información actualizada y permanente acerca del comportamiento de pagos con terceros de su cartera de clientes en el exterior, ayudándole también a encontrar selectivamente a nuevos clientes. Esta Prevención, Vigilancia y Monitorización del riesgo crediticio, a través de una calificación dinámica de los clientes, minimiza el riesgo de impago generándole alertas sobre cualquier cambio en sus conductas.

El Seguro de Crédito a la Exportación permite blindar su cuenta de explotación a las empresas que lo tienen contratado, obteniendo una Indemnización de hasta el 95% del crédito impagado, en el supuesto de que tenga lugar un impago por parte del cliente al que el exportador ha ofrecido sus productos o prestado sus servicios y siempre que el pago se efectúe mediante una operación de crédito.

Por último, las aseguradoras de crédito disponen de redes especializadas en Recobros en cualquier país del mundo lo que supone para la empresa una mayor efectividad a la hora de recobrar, además de simplificar las gestiones y recortar los gastos de recuperación, sin la necesidad de buscar profesionales o crear una infraestructura propia.

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